
La cara Norte del Hidden Peak seguirá virgen
La expedición italiana de Daniele Bernasconi, Mario Panzeri y Hervé Barmasse aborta sus planes de ascensión al G-I por su inexplorada cara Norte a causa de las peligrosas condiciones con las que se han encontrado.
La última gran vertiente inescalada de los ochomiles se mantendrá virgen una temporada más. Al final, no pudo ser. Las dificultades con las que se ha encontrado la expedición italiana que pretendía hacerse con la primera ascensión de la historia de la cara Norte del Gasherbrum I han sido un obstáculo demasiado grande y han obligado a Daniele Bernasconi, Mario Panzeri y Hervé Barmasse a retirarse.
El desafío italiano empezó como una gran aventura protagonizada por un auténtico dream team de seis alpinistas entre los que se contaban Silvio Mondinelli, Soro Dorotei y Michele Compagnoni, que cayeron de la lista antes incluso de viajar al Karakorum. Después de ese primer revés, los tres alpinistas restantes tuvieron que lidiar con la inoperante actitud de su oficial de enlace, que les dejó colgados en pleno glaciar a 30 km del campo base y tuvieron que ir realizando porteos ellos mismos con el material para acercar el mínimo material indispensable hasta el pie de la pared.
A pesar de todo, Barmasse, Bernasconi y Panzeri avanzaron en la aclimatación e incluso escalaron el cercano y hasta entonces virgen Venere Peak (6.300 m). Después de esa ascensión, se abrieron camino por el glaciar hasta el pie de la pared, para escrutar una vertiente de la que no se disponía siquiera de fotografías y descubrir una línea posible a través de ella. Su intención era escalar en estilo alpino, pero finalmente no pudo ser.
Una vertiente peligrosa
Lo que vieron en esa desconocida pared impresionó sobremanera a los tres italianos. La carga de nieve era muy importante, con seracs al menos tan enormes y peligrosos como los del Annapurna. Además, las avalanchas caían continuamente barriendo prácticamente todos los puntos de la pared. “Estamos impresionados de las avalanchas que esta pared ha soltado en los últimos días”, comentaba Daniele Bernasconi a Montagna.org, “la montaña no está ahora en condiciones, y no tenemos tiempo para un intento”.
El potente escalador de las Arañas de Lecco comentaba que “acabamos de tener una reunión con Agostino da Polenza –el patrón de la expedición-, que se ha llegado hoy al campo avanzado y ha visto también él la pared, dándonos carta blanca sobre la decisión a tomar. Y hemos decidido volver a casa”.
Bernasconi reconocía que “en las condiciones en que se encuentra la montaña, no queremos escalarla; sería demasiado arriesgado. Llegamos aquí hace cinco días, justo después de una nevada, y durante tres jornadas no hemos visto nada más que enormes aludes de nieve y hielo”. Además, está la cuestión temporal: “Calendario en mano, nos damos cuenta de que no disponemos de tiempo material para esperar a una mejoría de las condiciones. Llegamos ciertamente tarde al campo base, y seguramente los 20 días de retraso por los problemas burocráticos han pesado mucho sobre la evolución de esta expedición. Necesitaríamos más tiempo para tomar confianza con la montaña, y también porque la línea que habíamos trazado sobre el mapa se ha revelado no escalable en estas condiciones”.
Todo requiere tiempo
Los italianos tenían prevista también otra línea de ascensión, pero no están dispuestos a intentarla en estas condiciones y con tan poco tiempo, ya que consideran que, una vez vista la pared, una ascensión llevaría bastante tiempo de escalada. Lo que ahora les llevará también bastante tiempo será el regreso a casa, ya que primero tienen que enfrentarse a un largo y complicado trekking a través del glaciar.